El río Guadiana afrontará en los próximos meses una actuación sin precedentes en España: la eliminación del nenúfar mexicano (Nymphaea mexicana), una especie invasora que ha colonizado más de 35 kilómetros cuadrados en el tramo del río a su paso por Badajoz.
La planta, de grandes hojas flotantes y flores amarillas, resulta muy vistosa en jardines acuáticos, pero en el medio natural se convierte en una amenaza. Forma mantos densos que ahogan la vegetación autóctona, dificultan la navegación y reducen la oxigenación del agua, afectando tanto a peces como a otras especies acuáticas.
La Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) ha anunciado un plan de limpieza que durará unos seis años, en el que se combinarán medios mecánicos y tratamientos controlados. El objetivo es recuperar la biodiversidad del río, mejorar su calidad ambiental y devolverle usos recreativos que se habían perdido.
Este proyecto, que cuenta con financiación europea, se considera pionero en la península ibérica por la magnitud del problema y la extensión de la actuación. Desde asociaciones ecologistas y colectivos locales se aplaude la medida, aunque advierten que será necesario un seguimiento constante para evitar que la planta vuelva a expandirse.